LIBERTAD ABSOLUTA DE CONCIENCIA
Estoicismo: El Sufrimiento
La compasión, tradicionalmente ha sido entendida como un sentimiento de sufrimiento compartido ante el dolor ajeno, ha sido considerada por muchos filósofos como una emoción pasiva y, en ocasiones, un vicio que debilita al individuo. Aristóteles, Nietzsche y Spinoza, aunque de maneras diferentes, coinciden en su rechazo a la compasión como una emoción reactiva que perturba el equilibrio del individuo y lo aleja de la virtud o la libertad auténtica.
Para que no divaguemos demasiado planteamos lo siguiente: ¿es posible concebir una forma de compasión activa, que no sea reactiva ni debilitante, y que sea compatible con las éticas de estos tres filósofos?
En la Ética a Nicómaco, Aristóteles desarrolla su famosa teoría de la virtud, según la cual el buen vivir consiste en vivir de acuerdo con la razón y alcanzar el eudaimonía o la felicidad, entendida como el florecimiento humano. La virtud es vista como un hábito que se encuentra en el justo medio entre los vicios del exceso y la deficiencia. Aunque Aristóteles no se refiere directamente a la compasión, su tratamiento de las emociones y los vicios sugiere que, para él, la compasión es un sentimiento pasivo que puede entorpecer el desarrollo de la virtud. De acuerdo con Aristóteles, las emociones como la compasión surgen de una respuesta involuntaria ante el sufrimiento ajeno, lo que implica una falta de control racional. En consecuencia, la compasión es una suerte de vicio si se experimenta sin un propósito virtuoso, ya que distrae al individuo de la búsqueda del bien común y del equilibrio interno.
No obstante, Aristóteles permite que las emociones, incluidas aquellas relacionadas con la compasión, sean orientadas hacia el bien, siempre y cuando estén guiadas por la razón. En este sentido, una "compasión activa" podría concebirse como una acción consciente que busca mitigar el sufrimiento del otro, pero desde una disposición racional y virtuosa. La compasión no debería ser el resultado de un impulso emotivo descontrolado, sino de un juicio moral que se alinea con la justicia y la solidaridad. Lo que Aristóteles podría aceptar como una "compasión activa" sería una forma de acción que, lejos de debilitar al individuo, lo eleva al actuar conforme a su razón para buscar el bien tanto propio como ajeno.
Nietzsche veía la compasión como una de las peores debilidades que una persona podía tener. Para Nietzsche, la compasión es una de las manifestaciones más profundas de la decadencia moral. En obras como La genealogía de la moral, critica la compasión como un sentimiento que, en lugar de afirmar la vida, la debilita. La compasión, en su concepción, es una reacción emocional que pone en el centro el sufrimiento del otro, lo cual no solo resta poder al individuo, sino que también desvía la atención de la fuerza y la afirmación de la vida. Cuando le tienes compasión al otro, le estás negando su voluntad de poder. La compasión es, para Nietzsche, un "instinto de rebaño" que busca mitigar el dolor ajeno de forma irracional y egoísta y desvaloriza la voluntad de poder y la autonomía.
No pienso que Nietzsche rechace completamente la idea de ayudar a los demás, sino que la rechaza en su forma pasiva. La verdadera solidaridad que él podría aceptar sería una forma de acción activa, que no nazca del sufrimiento o la lástima, sino de una afirmación poderosa y vigorosa de la vida que impulsa al individuo hacia la superación de los obstáculos, tanto propios como ajenos. Esta forma de "compasión activa" no sería un acto de debilidad, sino una manifestación de fortaleza, un modo de “crear valor" desde una perspectiva de poder y autotrascendencia. Solo de este modo, Nietzsche podría aceptar una forma de compasión que contribuya a la transformación de la vida, no mediante la sumisión o la lástima, sino mediante una voluntad activa que aspire a mejorar la vida de los demás como parte de la expansión de la propia.
En la filosofía de Spinoza, la compasión se entiende como un afecto pasivo que surge de una forma de desesperación ante el sufrimiento ajeno, y cuya reacción suele ser una disminución en nuestra propia capacidad de actuar. En su Ética, Spinoza sostiene que los afectos (como la compasión) son pasivos en la medida en que nos afectan sin que nuestra razón los controle, lo que interfiere en nuestra capacidad para actuar de manera racional y aumentar nuestro poder de acción. La compasión reactiva sería, entonces, un obstáculo para el conatus, el impulso vital de preservarse y expandir nuestra capacidad de acción.
Sin embargo, Spinoza también presenta una forma de amor activo que no está basado en la lástima, sino en el entendimiento racional de la naturaleza humana. Esta forma de amor se relaciona con la idea de que el conocimiento racional de las emociones y las relaciones humanas nos permite actuar de manera más eficaz y en consonancia con la razón. La compasión activa, en el marco de la filosofía spinozista, podría ser concebida como una acción que busca aumentar el poder de acción de los otros sin caer en la pasividad ni la desesperación. En este sentido, Spinoza podría aceptar una compasión racional que busque aliviar el sufrimiento ajeno mediante el entendimiento y la acción que promuevan la libertad y la potencia de los individuos.
Pido perdón por no ser breve espero no se tome esto como una justificación.